Ante la ausencia de puentes y vacaciones, la única opción para abstraerse de la rutina es escaparse por un fin de semana. Aquellos amantes de los viajes a Europa bien sabrán que puede ser muy poco tiempo para visitar ciudades como París o Londres, pero esta no es una razón para desanimarse.

Aquí les proponemos tres capitales de Europa que pueden ser recorridas sin inconvenientes en dos días. La preciosa capital de la República Checa tiene atractivos suficientes como para mantener ocupado al visitante todo un fin de semana. Es recomendable comenzar por el centro antiguo donde destacan el Reloj Astronómico, la Torre de la Pólvora y la Iglesia de Tyn. Desde allí la calle Karlova lleva al maravilloso Puente de Carlos, corazón de esta ciudad. Después de atravesarlo nadie se resiste a perderse en el barrio de Mala Strana y concluir el paseo en el imponente Castillo de Praga. El Hotel Golden City ofrece buen precio y ubicación.ÁmsterdamLa capital de los Países Bajos enamora al viajero con una encantadora combinación de agua y asfalto. Se imponen tres modos de transitarla: en barco, a través de sus arterias acuáticas, a pie, ya que su tamaño lo vuelve perfectamente posible, y, como lo hace la mayoría de los locales, en bicicleta.

Allí los amantes del arte no querrán perderse el Rijksmuseum ni el Museo de Van Gogh, mientras que aquellos simpatizantes de la vida nocturna gustarán experimentar sus famosos coffee shops y dar una visita por la Zona Roja. Quienes prefieran la naturaleza disfrutarán en el Vondelpark, una zona verde de ¡48 hectáreas! El Hotel Eureka dispone de habitaciones con bellas vistas por un buen precio.BruselasLa capital de Bélgica ofrece un centro histórico hermoso. La visita a la Plaza Mayor es imprescindible, pudiendo conocerse desde allí imponentes edificios como el Ayuntamiento, las Galerías Reales o la Ópera.

Esta ciudad es ideal para los amantes de la comida, por lo que se impone un recorrido gastronómico para degustar las especialidades locales: patatas fritas, mejillones, gofres y chocolates. Cualquier refrigerio será bien acompañado por alguna cerveza local. El Hotel La Légende está estratégicamente ubicado.