El prestigio de las tradiciones vitivinícolas de nuestro país es algo bien establecido y contribuye a la buena acogida que, a nivel nacional e internacional, tienen los vinos españoles. Una de las características que más contribuye a dicho prestigio es la gran diversidad de medios de cultivo y de métodos de elaboración, que hacen de España uno de los países que cuentan con mayor variedad de vinos con personalidad propia.

En esencia, el proceso de producción del vino es bastante simple:

Se separan del racimo los granos de uva maduros y se introducen, prensados o no, en un recipiente cerrado. En su interior unos hongos microscópicos, las levaduras, fermentan los azúcares de la uva y los convierten en energía, devolviendo al medio varios productos de desecho: básicamente agua, alcohol etílico y anhídrido carbónico. A partir de ese momento el producto resultante se somete a procesos de maduración de los que dependen las características que tendrá cada vino en particular y que, en general, implican su permanencia, durante un tiempo variable, primero en barricas de madera y posteriormente en botellas.Los procesos de cultivo y de elaboración del vino han sido bien estudiados, lo que ha conducido a su modernización y a la consiguiente mejora en la calidad de los productos, pero conservando lo esencial de los métodos tradicionales. Esta mezcla de modernidad y tradición está creando un interés creciente en todo lo relativo al mundo del vino. Y este interés está dando lugar, a su vez, a una nueva forma de viajar que no se centra ya en los valores paisajísticos o artísticos de los diferentes territorios, sino en su particular cultura del vino; es lo que se conoce como enoturismo.Las agencias de viajes prestan cada vez más atención a esta nueva forma de acercarse a las realidades culturales y económicas de cada región. Muchas de ellas cuentan con ofertas de enoturismo en las principales zonas de producción vitivinícola, como Ribera del Duero, Rioja, Jerez, Somontano, Rias Baixas o Penedés que incluyen información sobre los diferentes métodos de cultivo, visitas a las bodegas para observar los procesos de elaboración y cursos de acercamiento a la cata y apreciación de los vinos propios de cada zona.